En un operativo de gran escala denominado ‘Tormenta’, las autoridades ecuatorianas lograron desarticular una importante ramificación logística del Grupo de Delincuencia Organizada (GDO) Los Choneros. El golpe no solo destaca por la cantidad de droga que se dejó de exportar, sino por la infiltración en las filas militares del país.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó la captura de Alberto Magno A., alias ‘Albertito’, quien se desempeñaba como infante de marina en servicio activo. Según las investigaciones, este uniformado no era un miembro más, sino el cabecilla operativo encargado de una tarea crítica: la contaminación de contenedores.
La droga tenía como destino principal los puertos de Países Bajos, Bélgica, Francia y Reino Unido.
Con esta captura se evitó el envío de cargamentos valorados en 100 millones de dólares.
La detención fue el fruto de un seguimiento minucioso que duró nueve meses.
El círculo familiar y logístico
El operativo consistió en doce allanamientos realizados simultáneamente en las provincias de Guayas y Azuay. En total, nueve personas fueron puestas a órdenes de la justicia, incluyendo: Dos parejas sentimentales de alias ‘Albertito’ y seis colaboradores que formaban su círculo logístico de confianza.
Ecuador enfrenta su año más violento, con proyecciones que sitúan la tasa de homicidios por encima de los 50 por cada 100,000 habitantes en este 2025. La infiltración de los GDO en estructuras del Estado ha complicado la respuesta oficial ante la inseguridad.
Como medida estratégica ante esta crisis, se confirmó el despliegue temporal de fuerzas militares de Estados Unidos en Manta, Manabí.
Esta operación, coordinada tras la visita de la secretaria de Seguridad estadounidense, Kristi Noem, busca fortalecer la defensa y el control en zonas portuarias clave para frenar el avance del narcotráfico.


