miércoles, 21 enero 2026

Celebrar la caída de Maduro es un delito en Venezuela. Conoce qué está pasando

MUNDO. Mientras el mundo observa lo que acontece con la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos, en las ciudades y pueblos del interior de Venezuela se vive otra realidad. Para los venezolanos que han apoyado activamente la salida del mandatario, el sentimiento no es de celebración unánime, sino de un de esperanza y silencio. 

A pesar de la ausencia de la figura central, fuentes de medios internacionales y de organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y la Misión de Determinación de Hechos de la ONU advierten que el aparato represivo no se ha disuelto. En las regiones, la presencia de los «colectivos» y de las fuerzas de seguridad (como el SEBIN y la DGCIM) sigue siendo el principal freno para las manifestaciones públicas de júbilo.

Te puede interesar: «Soy un prisionero de guerra»: Nicolás Maduro y Cilia Flores se declaran «no culpables» ante un tribunal de Nueva York

Tras la asunción interina de Delcy Rodríguez el 5 de enero, se han activado regímenes de excepción. Según organizaciones como Foro Penal, aunque se han liberado algunos presos políticos a finales de 2025, todavía quedan cientos bajo custodia, y existe el temor de una nueva ola de detenciones contra quienes celebren la intervención de Estados Unidos en Venezuela.

María Corina Machado, desde la clandestinidad o el exilio, ha llamado a la calma y a la «asunción del mandato» basado en los resultados de 2024. Sin embargo, en ciudades como San Cristóbal o Barquisimeto, la gente prefiere esperar en sus casas. «Sabemos que él ya no está, pero los que quedan todavía tienen los fusiles», relató un activista local a un medio internacional.

Crisis

Para el venezolano de a pie en el interior, la caída de Maduro es un evento político que aún no traduce en mejoras. La escasez de combustible, que paralizó gran parte del país durante 2025, y los cortes eléctricos de más de 12 horas siguen siendo la norma.

«La cuestión ya no es si Maduro se fue, sino si lo que viene podrá prender la luz y traer agua», comenta una ingeniera jubilada en Caracas para America Magazine.

El apoyo a la salida de Maduro se mantiene sólido en las encuestas y en la voluntad popular manifestada en julio de 2024, pero el «vacío de poder» actual ha generado cinco centros de rivalidad interna dentro del chavismo, según analistas de inteligencia. Esto coloca a los ciudadanos en una posición de vulnerabilidad:

El interior de Venezuela no está hoy en las calles quemando cauchos; está en las colas por comida y agua, mirando de reojo las noticias en sus teléfonos (cuando hay señal) y esperando a ver si la estructura que sostuvo al gobierno por décadas finalmente cede o si simplemente cambia de rostro bajo el mando de Delcy Rodríguez.

Lo último

Suscribirte

- Obtenga acceso completo a nuestro contenido premium

- No te pierdas ninguna historia con las notificaciones.

- Browse free from up to 5 devices at once

spot_img
ALDIA | Noticias de Los Ríos, Ecuador y el mundo