Soy periodista y estoy muy feliz de serlo. Ese oficio me enamoró desde que estaba en la secundaria.
Mi admiración por la literatura y las noticias me inclinó a ver esta carrera como mi preferida, pero una vez ejerciendo, me enamoré aún más al sentir el calor de la gente y ver esta profesión como un pilar fundamental para hacer escuchar, para hacer justicia por aquellos más vulnerados, marginados y necesitados de la sociedad.
Comencé a trabajar en Diario La Hora como redactora de prensa escrita, luego en ALDIA, donde me enfoqué en temas políticos locales y nacionales, aunque mis fuentes más predilectas son derechos humanos y género,a partir de las cuales creé un proyecto personal llamado EHReports.
Cuando realicé mi maestría en Comunicación en Brasil, pude conocer más de cerca la realidad periodística, sus crisis, limitaciones y condicionantes, pero también su insustituible valor democrático.
El periodismo, pese a ser vituperado y desvalorizado, es realmente importante para la sociedad y el mundo, y debe defenderse y reconocer a quienes sí realizan un trabajo de calidad.


