En las calles de la «Ciudad del Río», hay nombres que son instituciones. Uno de ellos es Galo Barzola. Con 26 años de trayectoria, Barzola es como la «Coca-Cola»: no hay quien no lo conozca o lo salude.
A sus 53 años, este incansable obrero de la comunicación ha cerrado un capítulo vital en su vida al convertirse en Licenciado en Comunicación Social, demostrando que para la superación no hay fecha de caducidad.
De «Licenciado» de oficio a profesional de academia
Curiosamente, desde sus inicios, la gente ya le llamaba «Licenciado» por el respeto que inspiraba su trabajo.
Barzola vio crecer a toda una generación; muchos que hoy son adultos lo recuerdan por haber registrado sus graduaciones, bautizos y momentos más importantes. Sin embargo, su conocimiento no venía de las aulas, sino de la observación, el lente de su cámara y el asfalto que recorría día a día.
Su gran salto llegó en 2016, cuando tras 17 años en Diario La Hora, se unió al equipo de ALDIA.COM.EC. El paso del papel a lo digital fue el detonante para buscar el respaldo académico. Con el apoyo de su esposa, la Lic. Doris Loor, y su mentor, el Lic. Guido Bricio, Barzola decidió enfrentar el examen de ingreso a la universidad.
Anécdotas entre pupitres
Su llegada a la Universidad Técnica de Babahoyo (UTB) no pasó desapercibida. «Cuando mis compañeros me vieron, creyeron que yo era el profesor; incluso los docentes me preguntaban si iba a dar clase, y yo les respondía riendo que apenas iba a estudiar el pre» recuerda con humor.
Pero el camino no fue sencillo. Los viajes en moto junto a su esposa, bajo la lluvia y el sol, y el sacrificio de trabajar desde la madrugada para sustentar su hogar, pusieron a prueba su temple. Hubo momentos de flaqueza, como cuando un retraso por el mal clima casi los hace desistir, pero la perseverancia pudo más que el cansancio.
Futuro y servicio a la comunidad
Hoy, con el título bajo el brazo, Barzola no se detiene. Su meta es seguir creciendo en el periodismo y la fotografía, aunque su nombre ya suena con fuerza en la arena política. Debido a su trabajo social y el reconocimiento de diversos gremios, algunos sectores ya lo tientan para una candidatura a la concejalía.
«Este logro es para Dios, mi familia y mis amigos. Mi mensaje para todos es que se den una nueva oportunidad; todo es cuestión de decisión», afirma con la humildad de quien sabe que, aunque hoy es licenciado de título, siempre seguirá siendo el periodista del pueblo.


