Los chefs Manuel Pucha y Alejandro Gallardo unieron sus talentos en una serie de cenas exclusivas que fusionaron el «fuego texano» con la identidad andina, sentando las bases para una futura Semana de la Cocina Latina.
En un encuentro que trasciende los fogones para convertirse en una plataforma de diplomacia gastronómica, dos de los nombres más influyentes de la cocina ecuatoriana actual, las familias Pucha y Gallardo, se dieron cita en Houston para demostrar que el sabor del Ecuador no solo está listo para el escenario global, sino que tiene la capacidad de liderar conversaciones de impacto social.
La alianza no es fortuita. Los chefs se conocieron años atrás en la exigente escena culinaria de Nueva York. Hoy, con trayectorias consolidadas —la familia Pucha al frente del mejor restaurante ecuatoriano en EE. UU. y la familia Gallardo liderando Zero Lab, reconocido como el mejor de Latinoamérica— el reencuentro en la «capital energética del mundo» marcó un hito de innovación.
Durante tres noches con entradas agotadas (sold out), los comensales fueron testigos de una propuesta audaz:
- Fusión técnica: El uso del fuego y las brasas texanas aplicadas a la cosmovisión andina.
- Producto estrella: El cacao fino de aroma ecuatoriano como hilo conductor, capaz de maridar armónicamente con un brisket texano o un seco tradicional.
- Identidad: Sabores con raíces en Quito y Déleg que se presentaron ante una audiencia selecta de inversionistas, empresarios del sector energético y médicos.

Cocina como motor de cambio
Más allá del deleite sensorial, este evento se define por su «cocina con propósito». La unión de Pucha y Gallardo busca sembrar la semilla de un proyecto ambicioso: la creación de una Semana de Cocina Latina en Houston.
«Cuando el origen se honra y el talento se une, la cocina tiene el poder de transformar vidas», destaca el espíritu de esta colaboración.
Este proyecto futuro tiene objetivos claros: Recaudación de fondos para causas sociales. Y formación de emprendedores dentro de la comunidad migrante; además de dignificación del oficio, posicionando la gastronomía como una herramienta de movilidad social y generación de oportunidades reales.
Ecuador se proyecta al mundo
El éxito de estas cenas no solo posiciona a los chefs, sino que funciona como una invitación abierta para que el público estadounidense descubra a Ecuador como un destino turístico y gastronómico de primer nivel.
Con esta vitrina en Houston, el país deja de ser un espectador para convertirse en un protagonista que proyecta su cultura y sus territorios a través de la excelencia culinaria.


