QUITO. – El Palacio de Carondelet fue el escenario de una reunión clave este fin de semana. El presidente Daniel Noboa convocó a su gabinete ministerial para realizar un balance del arranque de año. Sobre todo, la reunión buscaba dar un giro de tuerca a la estrategia gubernamental. La consigna fue clara: menos escritorio y más territorio, con un enfoque agresivo en seguridad y atención social inmediata.
Seguridad: De la contención a la ofensiva
El eje central de la reunión fue el fortalecimiento del Bloque de Seguridad. Tras el reciente decomiso de 3,2 toneladas de droga en el puerto de Guayaquil, el Gobierno ha decidido elevar la presión sobre las economías ilícitas.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, anunció el despliegue de 10.000 militares en las provincias más calientes del país: Los Ríos, Manabí y Guayas. La novedad estratégica radica en que el Alto Mando Militar se ha desplazado directamente a Guayaquil para tomar decisiones en tiempo real. Además, esto marca el inicio de una «fase ofensiva» contra los grupos criminales.
Inversión social en el ojo del huracán
En el ámbito social, la ministra Zaida Rovira presentó avances que tocan de cerca a las comunidades más vulnerables. Se confirmó la repotenciación de 25 Centros de Desarrollo Infantil a nivel nacional. Además, se puso énfasis en la entrega de infraestructura en la provincia de Los Ríos, donde próximamente se inaugurará un centro gerontológico.
Además, el gabinete revisó los diálogos que se mantienen en sectores críticos de Guayaquil, como Monte Sinaí y Nueva Prosperina. Se busca que la intervención estatal no sea solo policial, sino también de asistencia humana.
Compras bajo la lupa de emergencia
Un punto administrativo de alta relevancia fue el análisis del Decreto 288, con el cual Noboa ha dispuesto que los Ministerios del Interior y de Defensa evalúen la procedencia de una emergencia institucional. Esto permitiría agilizar la contratación de bienes y servicios críticos para la seguridad nacional. Además, se podrían saltar procesos burocráticos que podrían retrasar el equipamiento de las fuerzas del orden.
El mensaje político
Al cerrar la sesión, el presidente Noboa insistió en la necesidad de que todas las instituciones trabajen de manera articulada. Para el Ejecutivo, el éxito de 2026 dependerá de la capacidad de respuesta rápida en las calles. También dependerá de la consolidación de la presencia estatal en las zonas donde el crimen organizado ha intentado suplantar al Gobierno.

