En el cantón Buena Fe, la tranquilidad de la calle 10 de Agosto y Ricardo Carriel se rompió con el estruendo de las balas. José Marcos Macías Bravo fue sorprendido por sujetos que se movilizaban en una motocicleta. Sin darle tiempo a reaccionar, los sicarios descargaron al menos cinco disparos que terminaron con su vida de forma instantánea.
El cuerpo de Macías quedó tendido sobre el asfalto ante la mirada atónita de los transeúntes, quienes buscaron refugio al escuchar las detonaciones.
Mientras Buena Fe procesaba el ataque a Macías, en Quevedo una familia desesperada tramitaba la salida del cuerpo del taxista Yuri Arboleda Zambrano de la morgue de la localidad. Y es que, tras 48 horas de angustia, fue hallado sin vida el Arboleda.
Arboleda, quien desapareció el pasado lunes, fue encontrado con signos de tortura y su unidad incinerada en la avenida Revolución Ciudadana. Lo más desgarrador del caso fue que su propio hijo, un adolescente de 14 años, fue quien realizó el hallazgo entre la maleza.

Silencio oficial
Pese a la gravedad de ambos hechos, la Policía Nacional ha mantenido un hermetismo absoluto. Aunque los agentes de criminalística y la Dinased estuvieron presentes en las escenas recolectando indicios balísticos y realizando el levantamiento de los cuerpos, no se ha entregado información oficial ni detalles sobre las líneas de investigación a los medios de comunicación.
Este silencio contrasta con la crudeza de las estadísticas. Según datos de la Dinased, hasta el 12 de enero se registraban ya 43 muertes violentas en la provincia de Los Ríos. El mapa del terror se distribuye de la siguiente manera:
| Cantón | Muertes violentas (Ene 2026) |
| Buena Fe | 12 (sin contar el hallazgo de hoy) |
| Babahoyo | 11 |
| Puebloviejo | 9 |
| Ventanas | 5 |
| Quevedo | 3 (sin contar el hallazgo de hoy) |
| Vinces | 3 |

