Aumentan capacidad de camas UCI en el Guayas

Desde el inicio de la pandemia a causa del COVID-19, se estableció que todos los hospitales de la Coordinación Zonal 8-Salud tengan disponibilidad de camas y áreas para hospitalización y Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para pacientes con Coronavirus y no COVID-19, en tal virtud, el Ministerio de Salud Pública (MSP) aumentó de 1.016 puestos a 1.148.

A mediados de marzo de 2020, se destinó a los hospitales Guasmo Sur y Monte Sinaí como casas para acoger casos con COVID-19; mientras que el hospital Abel Gilbert Pontón quedó con una sala para atender a pacientes que requieran atención de tercer nivel para coronavirus.

A la fecha, 30 de julio de 2020, en los tres hospitales de Guayaquil, se registraron 360 ingresos hospitalarios con sospecha diagnóstica de SARSCov2. En total se cuenta con 76 camas operativas para UCI COVID-19, de las cuales 67 están ocupadas, lo que representa un porcentaje ocupacional de 88%, con una disponibilidad del 12% de camas. En cambio, en el área de hospitalización existen unas  60 camas disponibles, en los tres nosocomios.

Según la herramienta de notificación epidemiológica VIEPI, se evidencia que las personas con sospecha diagnóstica de COVID-19, atendidas en estos hospitales de la Coordinación Zonal 8, en marzo, el 90.6% correspondía a pacientes residentes en esta jurisdicción, porcentaje que se incrementó al 91.4% en abril. No obstante, desde esta fecha, se registró una tendencia a la baja: 69.6% en mayo; 65.6% en junio y, actualmente, 44.4% en julio.

“Entré en silla de ruedas al hospital del Guasmo Sur con infección pulmonar por este virus, desde ese momento todo el personal me atendió de la mejor manera. Estuve internado casi un mes. El amor que ha puesto cada profesional me ha ayudado a levantarme y a sentirme con muchas fuerzas. Aún no puedo creer que ya estoy caminando y con mi familia en casa”, agradeció Joaquín M., paciente recuperado.

A la fecha, solo en Guayas, dentro de los hospitales del MSP, se han notificado 1.256 altas hospitalarias, gracias al trabajo del personal médico y a la vigencia de los protocolos y estructura de bioseguridad activa en la provincia.