Independiente del Valle se coronó campeón de la Copa Sudamericana, al superar 3-1 en la final a Colón de Santa Fe en Paraguay. El equipo logró marcar un hito, al ganar un título internacional, antes que uno local, como club de primera.




Todos, salvo Mushuc Runa, pasaron la primera fase. Independiente mostró su poder combativo desde esa ronda. En Santa Fe cayó 2-0 y en la revancha, en el Olímpico Atahualpa, ganó con tantos de Alejandro Cabeza y un autogol del defensa colombiano Yeimar Gómez.

En los penales anotaron Efrén Mera, Cristian Pellerano, Cristian Dájome y Luis Ayala. Unión falló dos penales, uno fue afuera y otro atajó Hamilton Piedra, que hasta ese entonces era titular. Para la segunda ronda Independiente cambió obligadamente de entrenador.

El español Ismael Rescalvo aceptó la oferta de Emelec e Independiente optó por alguien de la casa, su compatriota Miguel Ángel Ramírez, que ya trabajaba en el club. Él consiguió la victoria más abultada para Independiente, con la goleada 5-0 sobre Universidad Católica de Chile, dirigida por el exentrenador de la selección ecuatoriana Gustavo Quinteros.

Más allá de que un cambio de entrenador en plena temporada pudo afectar a la plantilla, los jugadores mantuvieron el impulso y el hambre de más. Tras la goleada tenían en el bolsillo el pase a octavos y en Santiago cayeron 3-2, un marcador anecdótico después de mostrar un gran fútbol en ambos partidos.

Macará se bajó de la carrera tras caer con Royal Pari boliviano y solo la “chatoleí” continuaba a la par del equipo sangolquileño: superó a Melgar de Perú. En octavos de final fue el turno de Caracas de Venezuela. De visita consiguió un valioso empate sin goles, pero la revancha en Quito costó más de lo previsto.

Independiente fue el claro dominador del partido, pero los venezolanos estaban atrincherados en su campo, convencidos de llevar el encuentro a los penales y apenas atacaban. Ahí apareció otra virtud de la escuadra ecuatoriana, que a base de paciencia y buen fútbol pudo vulnerar el cerco del oponente.

A los 62’ llegó el primer tanto en los pies de Alan Franco, y a los 76’ aumentó la cuenta el colombiano Cristian Dájome. El encuentro fue sufrido, por cómo se desarrolló, pero Independiente siempre mantuvo firme su idea de fútbol preciso y veloz para superar los escollos del camino.

Ya instalado entre los ocho mejores del certamen, los “rayados” no aflojaron y mantuvieron el ritmo de competencia muy alto. En los cuartos de final se enfrentaron los “tocayos”: Independiente del Valle contra Independiente de Avellaneda.

El gol llegó desde el banco de suplentes. El español Daniel Nieto entró al campo de juego en lugar de Efrén Mera, a los 57’ para dar más fuerza al ataque. Una vez más la paciencia fue el arma de Independiente, que no se desesperó por encontrar el tanto de la clasificación.

Nieto marcó a los 77’ y se convirtió en el primer español en marcar en la Copa Sudamericana. El sueño se hacía cada vez más grande. El club y su gente fueron paso a paso, sin adelantarse a nada y con la tranquilidad de que el trabajo previo fue siempre bien ejecutado, fiel a sus principios.

En las semifinales aguardaba uno de los grandes de Brasil y de la región, Corinthians. En sus filas tiene a uno de los talentos surgidos en la cantera de Sangolquí: Junior Sornoza. El vínculo entre el club y el jugador se mantiene, pues él figura como el máximo goleador de Independiente en la historia con 66 tantos en los siete años que defendió la camiseta negriazul. Sornoza se perdió la ida en Brasil.

Allí, en la Arena Corinthians, los ecuatorianos fueron letales y mostraron su capacidad para jugar con un ambiente complicado, ante una afición entregada al equipo local. El panameño Gabriel Torres marcó un doblete para la victoria 2-0 en Brasil, para firmar un nuevo capítulo exitoso fuera de casa y silenciar a casi 45.000 espectadores.

En el compromiso de vuelta no todo fue color de rosa. El 2-0 en Sao Paulo parecía asegurar el paso a una nueva final internacional, pero le tocó sufrir. Los brasileños se adelantaron con un gol del argentino Mauro Boselli a los 29’. Recién a los 68’ volvió la calma a Independiente con el empate de John Sánchez. Clayson puso adelante a su equipo de penalti, pero Alejandro Cabeza empató sobre el final para certificar su posición entre los mejores de Sudamérica.