La mendicidad se refleja en los extranjeros

Venezolanos limpiando el parabrisas en el centro de Quevedo.

A los extranjeros  la pandemia no los detiene. Las calles de Quevedo son los lugares más comunes donde se observan a ciudadanos venezolanos. Unos mendigan y otros se dedican a limpiar los parabrisas de autos con la finalidad de generar recursos

Durante  la emergencia sanitaria, ellos han podido subsisitir con lo poco que tienen, y muchas veces les ha tocado dormir sin comer ningún alimento.

Los extranjeros realizan su trabajo en grupos.

Francisco Movaye, ciudadano venezolano, indicó que tiene un año radicado en la ciudad. Le ha tocado viajar por la crisis económica de su país para ayudarles a sus familiares. Cuenta que trabaja desde las 08:00 hasta las 13:30. En ese horario juntan aproximadamente 12 dólares diarios.

Su compatriota, Lam Barra, de 26 años de edad, dijo que vive en el sector La Virginia, por lo que desde muy temprano sale de su casa y avanza a pie al centro de la ciudad.

La situación le ha obligado a salir a las calles para trabajar honradamente y llevar el alimento a su hogar. Ellos también reciben insultos de algunas personas pero contó que es cuestión de mentalidad el poder soportarlo y seguir laborando.  Tiene pensado retornar a su país pero debe esperar hasta que esta situación difícil pase.

La travesía de los venezolanos se da en busca de oportunidades. Llegaron al país por mejores días pero todo cambió con la pandemia. La crisis de salud causada por el Covid-19 causó un impacto económico lo que obligó a un aislamiento que ahora ha motivado a su salida del Ecuador, buscando regresar a casa.

Los venezolanos se alimentan mientras trabajan.