Paúl Kusmirczak, el adolescente quevedeño que ganó 6 medallas en Brasil, conquista el Jiu Jitsu

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QUEVEDO. – Paúl Kusmirczak Bajaña tiene 16 años y ya es un medallista internacional. Quevedeño de nacimiento, se enamoró de la disciplina del Jiu- Jitsu desde que era un niño, cuando su padre lo inscribió en un vacacional.

A su corta edad, ha demostrado que para obtener resultados se necesita sacrificios, dejó su vida de adolescente para dedicarse al duro entrenamiento de este deporte del combate.

Paúl muestra sus medallas que se encuentran al ingreso de su vivienda en la av. Walter Andrade. Ft: Galo Barzola.

Historia

Como todo niño, Paúl anhelaba ser futbolista, pero el balompié no lo quería, así que vio en el Jiu – Jitsu una oportunidad para trabajar en el deporte.

“El Jiu Jitsu es un deporte suave que se basa en el control del oponente, luxaciones, estrangulaciones. Es un arte que me gustó porque conlleva disciplina y valores”, manifestó Paúl en una entrevista con ALDIA.COM.EC

Con el tiempo fue alcanzando sus objetivos, la primera competencia fuera de la ciudad ocurrió en Quito. Nada fue impedimento para Paúl obtener medallas, hace tres años ganó su primera medalla en Salinas y desde entonces el Jiu- Jitsu se convirtió en su pasión.

Los cinturones

Fue escalando categorías hasta obtener el cinturón azul, cuenta que los cinturones significan lágrimas, esfuerzo, sudor en cualquier deporte, por eso son valorados en gran manera. Así que Paúl no tuvo el camino sencillo, para obtener dicha jerarquía ganó y perdió batallas.

Conquista el mundo del Jiu Jitsu

Paúl es un campeón que dejó el nombre de Quevedo, Los Ríos y Ecuador en los sitiales más altos del Jiu Jitsu en Brasil, ganando seis medallas en dos campeonatos.

La primera de oro, dos de plata y una de bronce en el campeonato Estadual de Río de Janeiro, donde se llevó la ovación de todo el público, siendo uno de los mejores en la categoría.  

Asimismo, obtuvo doble medalla de oro en la categoría azul juvenil peso leve 69kg, en el campeonato en Angra Internacional CUP. Marcando un gran objetivo en su historia como deportista.

Fue escalando categorías hasta obtener el cinturón azul. Foto: Galo Barzola.

Le dedica estas medallas a Dios, ya que, como toda historia de deportistas, tuvo que superar muchos obstáculos y uno de ellos fue que estaba en peligro de nacer, sin embargo, los destinos divinos eran otros para Paúl. En segundo lugar, les dedica a sus padres: Martha Bajaña y Paul Kusmirczak Guerra, quienes les motivaron tanto económica como moralmente seguir el deporte.

Su vida ha sido ejemplo de inspiración para muchos niños y adolescentes que quieren seguir sus pasos, por ello, motiva a los padres a inscribir a sus hijos en algún deporte para fomentar valores y disciplinas y no se pierdan en los vicios. Su mayor anhelo es ser campeón mundial y conseguir una beca para estudiar la carrera de ingeniería en robótica. (I)

Redacción: Erika Hernández L.

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