¿Problemas en la escuela?

“Porque el Señor da la sabiduría; de sus labios brotan conocimiento e inteligencia” (Proverbios 2:6).

¿Tienes problemas en el colegio? ¿Te cuesta trabajo entender la clase de matemáticas, biología, física o gramática? Si este es tu caso, bienvenido al club de los que alguna vez tuvimos este tipo de dificultades.

Cuando yo estudiaba la secundaria, las clases me parecían aburridas, soporíferas y complicadas. Por alguna razón, los maestros no nos entusiasmaban con el conocimiento, así que aprendíamos a ver materias sumamente importantes -como en el caso de las matemáticas- como cursos irrelevantes. En aquellos años, prefería conversar con las chicas, jugar al baloncesto y pasar tiempo con mis amigos. El problema vino al entrar al bachillerato, ya que las cosas se pusieron más difíciles. Ahora había más exigencias y yo ya no sabía qué hacer.

Por aquellos años sentí que Dios me llamaba de manera especial. Así que empecé a dedicar tiempo a la oración. En especial, le pedí al Señor que me ayudara a entender algunas materias de la escuela, además, le rogué que cambiara mi actitud hacia los estudios. Asimismo, inicié un programa para estudiar la Biblia todos los días. Aunque no lo creas, a pesar de haber nacido en el evangelio, nunca había leído las Escrituras completamente; conocía los textos, pero no me había detenido a reflexionar en ellos. Pero a partir de esos momentos de oración y estudio de la Biblia, mi vida empezó a cambiar, ¡particularmente en el instituto! Paulatinamente, empecé a entender las clases que tanto me desagradaban. Gracias a ello, adquirí el hábito de la lectura que tantas bendiciones ha traído a mi vida.

La escuela se convirtió en mi gran deleite. Estudiar se volvió uno de los momentos más agradables para mí. Y conforme han pasado los años me he pasado la vida entre textos, maestros, escuelas y actividades académicas. Sin embargo, no puedo olvidar que todo comenzó cuando la oración y la lectura de la Biblia llegaron a ser parte de mis hábitos cotidianos.

¿Tienes bajas calificaciones en la escuela? ¿No entiendes alguna clase? ¿Eres de los estudiantes “atrasados” en el aula? No te sientas mal, un día también estuve en tu lugar. Por eso, te animo a que hoy te arrodilles ante el Señor y le confieses lo que te sucede. Exprésale tus sentimientos. Él sabrá entenderte y te dará soluciones. Y si a eso le agregas la lectura de la Biblia todos los días, pronto verás los resultados.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2018

¡RENUÉVATE!

Alejandro Medina Villarreal

Lecturas devocionales para Jóvenes 2018

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